Politica social para la justicia

 


Los derechos sociales establecidos por la Constitución no pueden quedarse en el cajón, para La Pira. Su compromiso concreto –primero en el Gobierno y más tarde en la administración de la ciudad‒ lo pone cara a cara con la realidad del desempleo, de la enfermedad, de los problemas de vivienda, etc. En 1961 escribe en sus apuntes, durante los preparativos de la visita de Gaitskell a Palazzo Vecchio: 


Tengo una única aliada, la justicia fraterna tal y como la presenta el Evangelio, lo cual significa:

1) trabajo para quien le falta;

2) casa para el que no tiene;

3) asistencia para quien la necesita;

4) libertad espiritual y política para todos;

5) vocación artística y espiritual de Florencia en el marco universal de la ciudad cristiana y humana.


Estos son los puntos que caracterizan su administración (ir a La ciudad). No obstante, paralelamente La Pira hace también un análisis teórico sobre temas económicos y políticos. Causan sensación especialmente, entre otras cosas por las polémicas que suscitan, sus intervenciones en Cronache sociali y en el debate interno que tiene lugar en el mundo católico.

Los choques entre los católicos moderados de tendencia liberal/librecambista y aquellos que propugnaban una intervención de la política para orientar los instrumentos económicos, que persistieron –se podría decir‒ mientras existió Democracia Cristiana, lo tendrían siempre como protagonista. A este respecto fue emblemática su polémica con don Sturzo, tema que aparece constantemente en sus cartas a Pío XII