La Pira en Vietnam

Preocupado por la gravedad cada vez mayor de la situación en Vietnam, La Pira decidió convocar una reunión para ahondar en la cuestión (el «Simposio de Belvedere») entre unos veinte políticos y expertos del mundo entero. El examen de los documentos oficiales puso de manifiesto que el obstáculo para que dieran inicio las negociaciones (lo cual, según afirmaban todas las partes, era lo que éstas deseaban) era la petición de EE.UU. de que éstas tuvieran lugar mientras las tropas americanas permanecían en el país. No obstante, también se aclaró que la posición de los vietnamitas no era plantear el retiro como condición para el inicio de las negociaciones, aunque nunca afirmaron lo contrario.

Las conclusiones del simposio se enviaron a los Gobiernos de los países que habían firmado los Acuerdos de Ginebra, tras lo cual La Pira fue invitado a Hanói, donde pudo encontrarse con Ho Chi Minh y con el primer ministro Pham Van Dong (11 de noviembre de 1965). A lo largo de su entrevista, éstos afirmaron estar preparados para las negociaciones aun sin el retiro previo de los estadounidenses. Este sería el resultado político del acuerdo, con el mismo espíritu que el de Ginebra.

Era esencial que esta importantísima perspectiva fuese transmitida a EE. UU. de manera absolutamente informal: en caso contrario los vietnamitas se encontrarían en condición de inferioridad en la mesa de negociaciones. Así se hizo, a través de Amintore Fanfani, gran amigo de La Pira y por aquel entonces presidente de la Asamblea de la ONU (dos circunstancias que ciertamente los vietnamitas no habían pasado por alto).

Sin embargo, evidentemente entre los dirigentes estadounidenses en aquel momento prevalecieron los «halcones», que estaban convencidos de poder solucionar la cuestión con una victoria militar. La noticia fue a parar a un periódico de Saint Louis que la hizo de dominio público, con lo cual el proceso quedó bloqueado.

Los contenidos de los Acuerdos de París, que ocho años más tarde pondrían fin a la guerra, son los mismos que Ho Chi Minh había solicitado y ofrecido a través de La Pira.