La encíclica Mater et Magistra

 

 La encíclica Mater et Magistra se publica durante el periodo que pasa entre la convocación del concilio y su apertura. Kennedy es el presidente de Estados Unidos desde hace poco y en la URSS Kruschev ha emprendido la senda de la distensión.

Esta amplia y articulada reflexión que hace La Pira sobre la encíclica parte de la afirmación de que la Iglesia católica se sitúa, en cierto sentido, en el corazón de la historia humana (de la historia de mañana además de la de hoy) para captar sus orientaciones esenciales [y para plantearse] el problema ciertamente más dificultoso y dramático de nuestro tiempo: el que concierne precisamente al «sentido de la historia»; ¿quiere decir esto que la historia del mundo tiene una «dirección» y un «sentido»?

Según La Pira la Iglesia … ha tomado plena conciencia del «sentido de la historia» y de la época radicalmente nueva (así como de los componentes esenciales que hacen que sea nueva y la diferencian de las anteriores, caracterizándola) en la que la historia ha entrado ya.  

Esta época se distingue por el hecho de ser: 

1- Época nuclear y espacial;

2- Época de paz universal. La posesión del espacio –y, por lo tanto, de la tierra‒ hace imposible la guerra: ¡hace ineluctable la paz!;

3- Época de «emergencia histórica y política» de los pueblos de África y de Asia (y, en cierto sentido, de América Latina);

4- Época de «socialización» de las estructuras económicas ¡con vistas […] a la erradicación de la miseria, del hambre, del desempleo, de la ignorancia y de la enfermedad en todos los pueblos de la tierra!;

5- Época de «unificación» de los pueblos y de las naciones;

6- Época de la unidad de la Iglesia;

7 -Época de integración de la Iglesia ‒como alma y como luz sobrenatural‒ en el cuerpo total de los pueblos y de las naciones. 


Desafortunadamente, el texto completo está disponible sólo en italiano.